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¿Qué hacer ante un golpe de calor en mi perro o gato?

golpe de calor en mi perro o gato

¿Qué hacer ante un golpe de calor en mi perro o gato?

Un golpe de calor en perros o gatos puede convertirse rápidamente en una emergencia veterinaria. Puede presentarse por exposición a altas temperaturas, espacios con poca ventilación, ejercicio intenso o situaciones en las que la mascota no logra regular adecuadamente su temperatura.

Por eso, reconocer las señales y comenzar un enfriamiento seguro mientras buscas atención veterinaria puede ser muy importante. A continuación te explicamos qué hacer ante un golpe de calor en mi perro o gato, qué debes evitar y cuándo acudir inmediatamente al veterinario.

¿Cómo reconocer un golpe de calor en perros y gatos?

Algunas señales que pueden aparecer durante un episodio de sobrecalentamiento incluyen jadeo intenso, salivación excesiva, debilidad, desorientación, alteraciones en el color de las encías, vómito, diarrea, dificultad para mantenerse en pie, colapso o convulsiones.

En los gatos el golpe de calor es menos frecuente que en los perros, pero también puede ocurrir. Un gato que jadea, se encuentra débil, babea o presenta signos de angustia después de haber estado expuesto a un ambiente caluroso necesita atención.

Si sospechas un golpe de calor, no esperes a que aparezcan todos los síntomas. Inicia medidas de enfriamiento seguras y comunícate con un veterinario.

¿Qué hacer ante un golpe de calor en mi perro o gato?

El objetivo de los primeros auxilios es comenzar a reducir la temperatura de forma segura mientras la mascota recibe atención veterinaria. Estas medidas no reemplazan la valoración médica.

1. Retíralo de la fuente de calor


Lleva inmediatamente a tu mascota a un lugar fresco, sombreado y bien ventilado. Si estaba realizando ejercicio, suspende la actividad y mantenla lo más tranquila posible.

2. Comienza a enfriarla con agua fresca


Moja el cuerpo con agua fresca o a temperatura ambiente, no helada. Puedes aplicarla o rociarla sobre el cuerpo mientras te preparas para trasladar a tu mascota.

3. Favorece la ventilación


Utiliza un ventilador, aire acondicionado o una corriente de aire segura mientras el pelaje está húmedo. El movimiento del aire favorece la pérdida de calor por evaporación.

4. Ofrécele agua, pero no la obligues


Si tu mascota está consciente y puede beber normalmente, puedes ofrecerle pequeñas cantidades de agua fresca. No la obligues a beber ni introduzcas agua en su boca si está desorientada, inconsciente o tiene dificultad para tragar.

5. No la cubras con toallas mojadas


Evita envolver el cuerpo de tu mascota con toallas húmedas durante el enfriamiento. Al cubrirla puedes dificultar la pérdida de calor. Es preferible mojar el cuerpo y permitir que el aire circule sobre él.

Qué debes evitar y cómo continuar el enfriamiento

Una vez iniciado el enfriamiento, también es importante evitar métodos que puedan resultar contraproducentes. Continúa vigilando a tu mascota mientras organizas el traslado al veterinario.

6. No uses hielo ni alcohol


No utilices hielo, baños con agua helada ni alcohol para intentar bajar rápidamente la temperatura. El objetivo es conseguir un enfriamiento progresivo y controlado mientras buscas atención veterinaria.

7. Controla la temperatura si puedes hacerlo de forma segura


Si dispones de un termómetro y puedes utilizarlo sin ponerte en riesgo ni estresar excesivamente a tu mascota, controla su temperatura. Como referencia de primeros auxilios, el enfriamiento activo debe detenerse aproximadamente al llegar a 39,4 °C para reducir el riesgo de provocar hipotermia.

8. Comunícate con el veterinario


El golpe de calor puede provocar complicaciones internas incluso cuando la mascota parece mejorar después del enfriamiento. Por lo tanto, comunícate con un veterinario y dirígete a un centro veterinario lo antes posible.

9. Mantén una buena ventilación durante el traslado


Durante el transporte, mantén una buena ventilación o aire acondicionado. Si todavía requiere enfriamiento, puedes continuar humedeciendo el cuerpo y favoreciendo el movimiento de aire. No envuelvas a la mascota en toallas mojadas.

¿Cuándo es una emergencia veterinaria?

Un golpe de calor debe tomarse seriamente. Además, signos como dificultad respiratoria, debilidad intensa, desorientación, incapacidad para mantenerse en pie, vómitos o diarrea, colapso, pérdida de conciencia o convulsiones requieren atención veterinaria inmediata.

Aunque tu mascota parezca recuperarse después de enfriarla, es recomendable que sea evaluada por un profesional. El aumento importante de la temperatura corporal puede ocasionar complicaciones que no siempre son visibles inicialmente.

Si estás en Medellín y necesitas orientación, puedes conocer nuestro servicio de consulta veterinaria en Don Bigotes.

¿Cómo prevenir un golpe de calor?

La prevención empieza evitando exposiciones innecesarias al calor. Procura realizar los paseos y el ejercicio en horarios más frescos. Además, proporciona siempre acceso a agua y sombra y nunca dejes a tu mascota dentro de un vehículo estacionado.

Presta especial atención a las mascotas que pueden tener mayor dificultad para disipar el calor, como algunos perros braquicéfalos, animales con sobrepeso, adultos mayores o pacientes con determinadas enfermedades.

Por otra parte, el ejercicio también puede desencadenar enfermedad relacionada con el calor. Por eso, no es necesario que exista un día extremadamente caluroso para que un perro pueda sobrecalentarse durante una actividad física intensa.

Primeros auxilios no reemplazan la atención veterinaria

Ahora ya sabes qué hacer ante un golpe de calor en tu perro o gato: retíralo del calor, comienza un enfriamiento seguro con agua fresca, favorece la ventilación y busca atención veterinaria.

Sin embargo, estas medidas son únicamente primeros auxilios. Si sospechas un golpe de calor, no retrases el traslado al veterinario esperando que la mascota se recupere completamente en casa.

Para ampliar esta información puedes consultar la guía de VCA Animal Hospitals sobre golpe de calor en perros.